La elección de Chile como base para la primera plataforma industrial de terapias celulares de la región no es casual. Responde a una tesis disciplinada sobre estabilidad, regulación y acceso a mercados.
Cuatro ventajas estructurales que hacen de Chile el único país de LATAM con las condiciones para liderar la industria de terapias avanzadas.
Chile ofrece el marco legal más predecible de América Latina para inversión en ciencias de la vida: protección de propiedad intelectual, arbitraje internacional reconocido y un regulador (ISP) con credibilidad regional.
El ISP de Chile es reconocido por la OPS/OMS como autoridad de referencia regional nivel IV, el más alto del escalafón. Los productos certificados en Chile son aceptados sin re-certificación en la mayoría de los países de LATAM.
Chile tiene más TLCs vigentes que cualquier otro país de la región: con la Unión Europea, Estados Unidos, China, Japón y todos los países de LATAM. Esto elimina barreras arancelarias para la exportación de productos biológicos.
Centros de trasplante de clase mundial, universidades con programas de hematología e inmunología de alto nivel, y una red pública-privada de salud que facilita el reclutamiento para ensayos clínicos.
América Latina representa el mayor mercado desatendido de terapias celulares avanzadas en el mundo. INCTA llega primero.
Habitantes en América Latina como mercado potencial total
Trasplantes de progenitores hematopoyéticos realizados anualmente en LATAM
Tamaño proyectado del mercado de terapias celulares en LATAM para 2030
El modelo de expansión de INCTA prioriza los mercados con mayor volumen de trasplantes y capacidad regulatoria para absorber el producto G-Treg en el corto y mediano plazo.
Centro de manufactura GMP. 1.200 trasplantes anuales. Regulación ISP nivel IV OPS. Operativo 2025.
2.800 trasplantes anuales. Red de centros públicos y privados. Alta capacidad técnica local. Expansión 2026.
8.500 trasplantes anuales. Mayor mercado de la región. Hub São Paulo como centro de distribución. Expansión 2027.
3.200 trasplantes anuales. Puerta de entrada al mercado norteamericano. Acuerdos TLC con Chile. Expansión 2027.
El principal obstáculo técnico del trasplante con células frescas es el tiempo. Las células T regulatorias tienen una ventana de viabilidad de 72 horas post-procesamiento.
INCTA resuelve este problema con un sistema logístico especializado: contenedores criogénicos certificados, alianzas con operadores de carga médica en los principales aeropuertos de LATAM y protocolos de contingencia para cada ruta de exportación.
El resultado: cualquier centro de trasplante en Argentina, Brasil, Colombia, Perú o México puede recibir G-Treg en menos de 48 horas desde la autorización del trasplante.